Vídeo: El límite de 90 km/h en carreteras secundarias, acorde al resto de Europa

Vídeo: El límite de 90 km/h en carreteras secundarias, acorde al resto de Europa
Alberto Martínez
Alberto Martínez


Con la campaña #MejorMásDespacio y bajo el lema «Menos velocidad, más vidas en la carretera«, la DGT busca concienciar sobre la reducción del límite de velocidad en las carreteras secundarias de 100 km/h a 90 km/h.

La Dirección General de Tráfico tiene como uno de sus objetivos principales la mejora de la seguridad vial. Para lograrlo, Pere Navarro y los suyos han planteado una serie de modificaciones que ya han sido aprobadas en Consejo de Ministros. La medida más sonada es la de la reducción del límite de velocidad en las carreteras convencionales de los 100 km/h actuales a los 90 km/h. El que sean este tipo de vías las que concentran más accidentes mortales al año, justifica la propuesta.

Mientras que en el primer vídeo, la DGT pone el foco en los datos de fallecidos, y en el segundo comenta la reducción de la distancia de frenado que supone el cambio de velocidad, en este tercero, se recalca que el nuevo límite de velocidad es acorde al existente en las carreteras de la mayoría de los países de nuestro entorno.

Muchos de los países europeos tienen límites en las carreteras secundarias menores a los 100 km/h, y es justo esa equiparación la que pone en valor la DGT. A su vez, no se olvidan de resaltar que es una medida en pro de la seguridad vial. En España se copia la actuación que ya llevó a cabo el gobierno francés el pasado julio, y en el que también se concretó un nuevo límite de velocidad en las carreteras secundarias 10 km/h menor al anterior. En el país vecino, el cambio fue de los 90 km/h anteriores a los 80 km/h que ya están en vigor.

europadgt

Más despacio, con más cuidado… y con un mayor tiempo de reacción

Si se observa de manera global la campaña divulgativa que ha puesto en marcha la DGT para anunciar estos cambios normativos, se llega a la conclusión de que buscan destacar tres ideas: circular a una menor velocidad salva vidas porque se tiene una mejor percepción de todo lo que sucede en la carretera, se puede reaccionar mejor y en menos espacio ante los imprevistos, y sobre todo, reduce el número de accidentes en las carreteras.